Qué es el café de especialidad y por qué vale más

El café de especialidad no es marketing, es una categoría con criterios muy exigentes

Si has escuchado el término "café de especialidad" y no tienes claro qué significa exactamente, no eres el único. En los últimos años se ha puesto de moda, y como todo lo que se pone de moda, hay quien lo usa bien y quien lo usa para vender cualquier cosa.

En Novaicoffee queremos explicarte qué es de verdad, para que puedas elegir con criterio.

¿Qué es el café de especialidad?

El café de especialidad es café que ha obtenido una puntuación de 80 puntos o más sobre 100 según los criterios de la Specialty Coffee Association (SCA). Esta puntuación la otorgan catadores certificados que evalúan aspectos como el aroma, el sabor, el postgusto, la acidez, el cuerpo y el equilibrio.

Por debajo de 80 puntos, el café se considera comercial o de consumo. Por encima de 80, entra en la categoría de especialidad. Por encima de 90, hablamos de cafés excepcionales y muy raros.

Nuestro Brasil Mirandopoles tiene una puntuación SCA de 85 puntos y nuestro Etiopía Sidamo de 83,75 puntos. Son cafés que han pasado por una evaluación rigurosa antes de llegar a tu taza.

¿En qué se diferencia del café convencional?

La diferencia empieza mucho antes del tueste. El café convencional se produce a gran escala, priorizando la cantidad sobre la calidad. Se mezclan granos de distintos orígenes, se tuestan de forma intensa para homogenizar el sabor y se vende sin apenas trazabilidad.

El café de especialidad, en cambio:

  • Viene de fincas o regiones concretas, con trazabilidad completa
  • Se cultiva a altitudes elevadas, lo que ralentiza la maduración del grano y concentra los azúcares
  • Se recolecta a mano, seleccionando solo los granos maduros
  • Se procesa con cuidado para preservar sus características
  • Se tuesta de forma más ligera, para que los sabores del origen brillen en taza

¿Por qué sabe diferente?

Porque el sabor del café no lo decide solo el tueste. Lo decide el origen, la variedad, la altitud, el proceso y la forma en que se cultiva. Un café de especialidad bien trabajado puede tener notas a frutas, flores, chocolate, caramelo o especias, sin añadir nada.

Si nunca has probado un café con notas cítricas naturales o con un aroma floral, lo que has tomado hasta ahora era café convencional. No es malo, simplemente es diferente.

¿Por qué vale más?

Porque detrás hay más trabajo, más cuidado y menos volumen. El agricultor cobra más por su cosecha, el proceso de selección es más exigente y las mermas son mayores. No es un precio arbitrario: es el coste real de producir algo de calidad.

Además, cuando compras café de especialidad estás apoyando directamente a productores que trabajan bien y que merecen ser remunerados por ello.

¿Cómo empezar con el café de especialidad?

La forma más sencilla es empezar con un café de perfil suave y dulce, que no resulte extraño si vienes del café convencional. Nuestro Honduras S.H.G o el Brasil Mirandopoles son perfectos para dar ese primer paso: perfiles redondos, fáciles de disfrutar y sin sorpresas.

Si ya tienes algo de experiencia y quieres probar algo más interesante, el Etiopía Sidamo o el Otagi Blend te van a abrir un mundo nuevo.

Y si no sabes por dónde empezar, nuestros packs están pensados exactamente para eso: para que puedas probar varios cafés y descubrir cuál es el tuyo.

En resumen

El café de especialidad es café con trazabilidad, con puntuación SCA superior a 80, cultivado y procesado con cuidado, y que en taza ofrece una experiencia muy diferente al café de consumo masivo. Vale más porque cuesta más producirlo bien, y porque detrás hay agricultores y productores que merecen ese reconocimiento.

En Novaicoffee solo trabajamos con café de especialidad. No porque sea una moda, sino porque creemos que el café puede ser mucho más de lo que la mayoría ha probado.